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La peninsula del sinai

La peninsula del sinai


Hace aproximadamente veinte millones de años Egipto, el Sinaí y la península arábica estaban unidos en un bloque único. Luego, enormes revolvimientos terres­tres llevaron a la repartición de las tierras y la penínsu­la meridional del Sinaí, quedó aislada originando dos golfos: a oeste el golfo de Suez, cuya profundidad má­xima es de sólo 95 metros y a este el golfo de Aqaba, que alcanza los 1800 metros.


Este último pertenece a la gran hendedura terrestre — llamada Rift — que de la cadena del Touro se extiende hasta Kenia. La gran actividad sísmica del pasado y los tremendos fenómenos eructivos dieron al Sinaí meridional su huella ca­racterística: las montañas que se erigen allí tienen altu­ras que van de los 750 metros a los 2500 metros; sus cumbres más importantes son el Gebel Musa (Monte de Moisés) que tiene 2285 metros de alto y el Gebel Katrin (Monte de Santa Catalina) que alcanza los 2642 metros, siendo el más alto de la península.

La costa oriental, la que desde Sharm el Sheikh y Ras Mohammed llega hasta Taba, se contradistingue por las numerosas barreras coralinas que se subsiguen una tras otra.